Mostrando entradas con la etiqueta Lilith13. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lilith13. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de noviembre de 2009

La universidad CAECE y el mundo real

por Diego Luis Forte

El presente artículo de ninguna manera pretende ser exhaustivo en lo que al análisis del texto presentado se refiere; propone, en todo caso, brindar un acercamiento al desarrollo y reproducción de determinadas representaciones sociales en el mundo occidental de principios del siglo XXI. Las ideas que circulan en una sociedad dada no son algo aleatorio, provienen de un cúmulo que se ha formado a lo largo de un extenso período de tiempo, por lo cual decodificar un texto dado siempre implica poseer un conocimiento previo, por pequeño que éste pueda ser.
La fotografía que ilustra este artículo fue tomada el día sábado 12 de Abril de 2008 a las 11:28 de la mañana en la estación de subterráneos Emilio Mitre, en la ciudad de Buenos Aires. El texto presentado en el afiche llamó nuestra atención por el fuerte supuesto que imponía para vender un producto: el concepto de mundo real. Puede considerarse un hecho ampliamente aceptado por la ciencia de nuestro tiempo que la mercantilización de la educación ha sido un proceso que ha alcanzado un punto de desarrollo extremadamente marcado en esta época, pero aún aceptando todo lo que este hecho implica no tienen por qué aceptarse de forma automática otras ideas asociadas.
En principio es fundamental describir un concepto clave dentro del texto: el mundo real. Existen muchas teorías que, a lo largo de miles de años, han clasificado el producto de la percepción humana de diferentes formas. No nos detendremos en ello dado que no es nuestra intención hacer una revisión histórica ni historiográfica, baste decir que para el mundo occidental, luego de la revolución industrial, el mundo real pasó a ser, en líneas generales, el mundo de la utilidad inmediata, es decir, todo lo que tiene un valor de cambio antes que un valor de uso, relegando a un segundo plano el mundo de las ideas. En este sentido, nuestro texto segmenta el mundo en dos:
1. El mundo real, en el cual se inscriben carreras como licenciatura en contaduría pública, licenciatura en marketing, licenciatura en administración de negocios, licenciatura en comercio internacional y licenciatura en administración de RR.HH.
2. El mundo irreal, en el cual no vivimos y al que pueden o no adscribirse todos los elementos no incluidos en 1 (el texto no especifica si el mundo real es sólo lo que aparece en el listado).

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. En quioscos y librerías.

jueves, 9 de julio de 2009

Amor y anarquía

por Carlos Penelas

El misterio es el placer, el gozo, la emoción de la mirada. El misterio es la vida, el tacto, el ensueño que nos lleva a mirar la luna y las estrellas. Sin otro fin que admirar la belleza y el infinito. No hay programa anarquista. No se habla de la destrucción de las instituciones de manera irracional. Se habla, se habló siempre de otra cosa. No se lee, no se entiende, todo es superficial. Por eso los dogmáticos se dejan llevar por supuestas lecturas, por preconceptos, por la ignorancia. Entre los jóvenes y no tan jóvenes se desconoce quién es el subcomandante Marcos. ¿Qué podemos pretender del resto? Tal vez como autojustificación escribimos poemas, artículos o libros. Para no morir del todo vamos al cine, trabajamos sobre ciertos hechos históricos o sociales. Nos conmovemos ante una obra de pintura o ante una obra de teatro. Sentimos, junto a otros, la ilusión, el afecto, la vibración que nos hace amar, comprender, desear lo imposible. Sin esperanzas pero sin resentimiento. La chatura del sistema lo invade todo, desde la cuna. No hay respiro. Por eso resistimos.
Los viejos anarquistas se oponían a la llamada familia patriarcal, a la unión conyugal sea por civil o por iglesia, al matrimonio en una palabra. Luchaban contra la doble moral. Y proponían una nueva relación de pareja: el amor libre. Muchos no lo entendieron, otros se hicieron los distraídos, los más lo negaron. En esta nueva pareja -sin garantía de durabilidad- se valoraba (además del amor, la sexualidad, la solidaridad, el afecto, la comprensión, la división de tareas, el compromiso social e individual) la fidelidad. En 1895 se podía leer en Buenos Aires un periódico que se llamaba La questione sociale. Veamos que decía entre otras cosas: “cuando dos seres se aman la sociedad no tiene nada que ver en ello”, “la unión del hombre y la mujer no es indisoluble”, “el amor es más poderoso que todas la leyes”. Discutible, sin duda, pero inquietante.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. En quioscos y librerías.

Editorial Lilith Nº 13

Si el arte es reflejo de la vida o viceversa es una vieja discusión de café que me tiene sin cuidado. Sin embargo, no dejo de ver a diario la cantidad de enseñanzas que nos dejan las diferentes manifestaciones culturales. No estoy seguro si la cultura mejora los sentimientos de los hombres, pero sí sé que al menos les da las herramientas necesarias para analizar y discernir lo que está bien y lo que no.
Escribo estas demoradas líneas cuando Palestina llora aún a sus muertos, masacrados por la barbarie sionista del ejército asesino de Israel. El pueblo hebreo ha sido ejemplo, a lo largo de la historia, por su humanidad y resistencia a las adversidades. De su vientre surgieron científicos y artistas de primer nivel ¿cómo pudo el racismo y expansionismo imperialista hacer raíz en su seno? Las bombas y armas prohibidas diezmaron a los empobrecidos palestinos, sin embargo, la prensa habla de legítima defensa contra el terrorismo de Hamas.
Mientras esto acontece, los bancos y las empresas reciben millones de dólares para evitar una quiebra a la que llegaron fraudulentamente. Con mucho menos de ese dinero podría eliminarse el hambre de todo el planeta. Paralelamente, se congelan salarios y se suspende a los trabajadores. No obstante, la prensa asevera que las medidas adoptadas son a fin de evitar que se generalicen la miseria y la desocupación.
En el film de Santiago Loza, Cuatro mujeres descalzas, una de las protagonistas le confiesa a su compañera: “Si tuviera un hijo, no sé cómo le explicaría el mundo”.
Pero como todo lo que le pasa al vecino tiene su correlato en casa, aquí la derecha aprovechó el río revuelto para volver a la carga. La oligarquía terrateniente apostando a apropiarse, no ya de una mayor porción de la torta, sino del pastel entero. La burguesía explotando o arrojando al desempleo para incrementar sus ya suculentos márgenes de ganancia, todo bajo la mirada inoperante o cómplice de un gobierno que acciona a pedido de su enemigo sin atinar a estrechar filas con los más humildes, mientras Julio López sigue sin aparecer y se ha agregado el joven Luciano Arruga como un nuevo caso a la macabra lista. El dengue, sin prevención ni capacidad operativa, es epidemia y ya mata como la desnutrición, el hambre y las fuerzas de seguridad.
La maniobra de adelanto electoral se vislumbra sospechosa y centra sus discursos en la inseguridad pregonada por diferentes mascarones. Quienes contamos cinco décadas recordamos los comienzos de la Susanita en la farándula; ya entonces publicitaba la “frescura” y el “perfume limón” con un shock. Hoy promociona sin pudor el shock de la silla eléctrica al mejor estilo del ingeniero. Como coro, las golpistas corporaciones mediáticas exigen mano dura con chorros y asesinos, palos para los pobres y los díscolos. No les fue mal: 400 millones del erario público para la Policía y la Gendarmería.
En la película All the little animals (Todos los animales pequeños) de Jeremy Thomas, el protagonista, un muchacho que ama a los animales, pasa la noche en una cabaña abandonada en el bosque y que eventualmente ocupa el Sr. Summers (John Hurt). Con curiosidad observa cómo éste les da de comer a los roedores y pregunta: “¿Les da de comer todas las noches?”, la respuesta, por obvia, es casi mágica y debieran aprenderla nuestros gobernantes y demás detentadores del poder: “todas las noches que paso aquí, si los alimento no me roban”.

En la edición impresa de Lilith Nº 13. En quioscos y librerías.

viernes, 24 de abril de 2009

El hombre con la guitarra

Entrevista a Walter Malosetti

por Jorge Hardmeier

Para mí la figura de Walter Malosetti reúne varias cuestiones, por un lado la de toda una generación del jazz argentino y por otra la de un tipo que hizo de la enseñanza y la transmisión una decisión de vida. Estas palabras -a las que muchos suscriben, sin dudas- las pronunció Daniel Gagliano, director del documental “Solo de guitarra”. El documental, estrenado en 2004, es un recorrido por la vida y las músicas de Walter Malosetti, el mismo que me recibe en su departamento: una mesa rectangular de madera, un pequeño aparador y un par de sillas conforman todo el mobiliario. De la pared cuelgan cuadros de Peterson, de su hijo Javier y de otros músicos. En una esquina del cuarto descansa una guitarra.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.

Monogamia y adulterio

por Tomás Cardoso

Me referiré a una enseñanza de Jesús, que ha provocado gran confusión: ya saben lo que decían antes: "no debes cometer adulterio. Pero yo digo, que quien mira a una mujer para codiciarla, ya ha cometido adulterio en su corazón".
Ignoro qué pensará mi lector, pero en cuanto a mí, no ha pasado un solo día de mi vida en que no haya codiciado, no a una, sino a muchas mujeres. Indagar esa discordia ética es el objetivo de esta nota.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.

La cultura de las grandes ciudades

por Rubén Amaya

Este infernal hacinamiento de seres humanos no es un habitat natural ni tradicional en la historia del hombre.
A mediados del siglo XIX, la revolución industrial produjo, entre otras cosas, el amontonamiento de los seres humanos en las ciudades que, finalmente, nos encierran.Un momento significativo se produjo en la Francia de Napoleón III. Habiendo resuelto la remodelación de París, se encomendó esta tarea a un empresario, Eugenio Haussman. Este tuvo presente el desarrollo de la insurrección de 1848 que, si bien había terminado con la monarquía, fue escenario también de la fraternidad de la guardia nacional con los obreros. Las calles de París fueron bloqueadas por más de 2 mil barricadas levantadas con los adoquines de las mismas calles angostas y sinuosas, dificultando la represión militar.
Su proyecto para la nueva ciudad descansaba sobre algunos de estos conceptos: "Aislar los grandes edificios, palacios y cuarteles, de manera que resultaran más agradables... y simplificaran la defensa en momentos de revuelta... Asegurar la paz pública por medio de la creación de amplios boulevares que no sólo permitieran la circulación del aire y de la luz, sino también el fácil acceso y movimiento de tropas. Con esta ingeniosa combinación, el destino del pueblo se verá mejorado y su continua disposición a la revuelta disminuirá".

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.

¿Zeitun es nuestra civilización?

por Hugo Alberto Ojeda

Mientras escribo esta oración, un niño palestino es despedazado por un misil israelí. Viena, Zeitun, Las Flores, Rafah y Buchenwald. ¿Rally terrorista?
Bruno Bettelheim cuenta que los hermanos Hamber, nacidos en Viena a principios del siglo pasado, prisioneros judíos de los nazis, eran mano de obra esclava en Buchenwald. En un día lluvioso de octubre de 1940, fueron "bailados" por un sargento de los SS. A uno de los Hamber, al tirarse al barro se le cayeron los lentes en una zanja. Le pidió permiso al SS para recuperar sus cristales indispensables. El sargento nazi lo autorizó y Hamber se zambulló en el agua podrida de la zanja. No los encontró y se zambulló de nuevo. Lo hizo varias veces y al fin se resignó a la pérdida. Pero el SS lo obligó a zambullirse una y otra vez. Hamber quedó extenuado y se resistió a seguir metiéndose en al agua. Pero el SS lo forzó a hundirse de nuevo. Una y otra vez, hasta que murió ahogado.
El exceso de pasado.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.

El fútbol como arte

por Eduardo Silveyra

El fútbol es un arte y también una manifestación cultural que se ha globalizado por el poder de los medios de comunicación y los intereses económicos, que mueven cifras que podrían ser una parte importante del presupuesto de cualquier país subdesarrollado. Pero ese no es el costado que nos importa ahora, el fútbol es generador de otras cosas: genera fantasías, ilusiones, fracasos, derrotas y triunfos. La misma materia con la que está hecha también la literatura. Por eso no es de extrañar que muchos escritores hayan publicado alguna vez un cuento, un relato o un poema, tomando como tema a este juego, en el que el espíritu dionisiaco se expande en una circulación que va desde la cancha a la tribuna. O al revés, estableciendo una relación entre la euforia y la desazón de la hinchada con el triunfo o la derrota de los que construyen el juego. De ese hecho nace una estética única.
No se equivoca Eric Hobsbawn al decir: Quien vio jugar a la selección brasilera, no puede negar al fútbol su condición de arte.
Un arte construido por artistas que a veces ignoran que lo son. El checo Milan Kundera, en relación a esto, escribe: “tal vez los jugadores tengan la hermosura y la tragedia de las mariposas, que vuelan tan alto y tan bello pero que jamás pueden apreciar y admirarse en la belleza de su vuelo”. Una justificación melodramática, pero acertada.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.

El escritor de los caminos en el agua

Notas sobre Engranajes de sangre, segundo libro de Nicolás Correa

por Federico Cannizzaro

Frente a una multitud de sujetos hipereufóricos, un loco se sienta apaciblemente a tomar nota del hecho. La descripción es leída por un suicida que, sobre un acantilado, antes de saltar al vacío, arroja el manuscrito seguido de su cuerpo. El manuscrito se esparce por el agua, las hojas se deshacen y se pierden en la inmensidad del mar. Nada ha sucedido, el agua lo ha redimido para siempre.
Siete historias completan este manuscrito arrojado al mar. Siete Engranajes de sangre cuya incesante rotación es la perfección del libro. Siete son los escenarios que convocan una y siempre la misma voluntad: la acción que encuentra su fin en la desaparición próxima.
Los personajes del segundo libro de Nicolás Correa se enfrentan a un doble riesgo: soportar sus míseras condiciones de existencia y enfrentar al otro, no menos afortunado, que pugna por sobrevivir de tal modo en que sólo es posible existir anulando a su adversario.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 13. Aparece en mayo.