miércoles, 13 de mayo de 2009

Elogio del caminante

Sobre Agustín García Calvo y la crítica de la política (del automotor)

por Alejandro G. Miroli

1 La ciudad mutante
Vivimos en ciudades enormes, gigantes, para las cuales no hay casi experiencia histórica, no por tamaño -Roma tenía aproximadamente 1,5 millones de habitantes hacia el s. II e.c.; Mexihco-Tenochtitlan llegó a tener 500 mil habitantes cuando los españoles la destrozaron- sino porque la ciudad moderna es una ciudad mutante, en ella hay algo que juega un papel nuevo, impensado en la era clásica: la máquina automotora. Camiones, automóviles, motocicletas, tranvías, trolebuses, trenes elevados o subterráneos son parte del paisaje urbano el que, salvo en las más recientes, no estuvo en ninguno de los proyectos originarios: todas las grandes ciudades nacieron con peatones o medios de tracción animal, burros, caballos, camellos, llamas.
Esa ciudad mutante tiene un efecto perverso, toda la lógica de la administración urbana está guiada y evaluada por un único parámetro, la administración de las máquinas automotoras, veamos si no:
(i) En la medida que la superficie del ejido urbano no varía y que la cantidad de estas máquinas automotoras aumenta a tasa constante se produce una contradicción ya que se hace más lento transitar por las calles y se incrementa la peligrosidad en las mismas.
(ii) La necesidad de ofrecer vías de movilidad para las máquinas automotoras supone la aplicación del escaso espacio público a la construcción de autopistas, lo que produce un notable deterioro visual, sonoro y espacial, sobre todo por la creación de dos dimensiones que preanuncian las ciudades estratificadas en las que la superficie se convierte en el depósito de la miseria social.
(iii) La existencia de estas máquinas supone también la creación de un lugar para albergarlas con una usurpación creciente de los espacios comunes. Así, las arterias laterales se transforman en playas de estacionamiento privadas, ralentizando la capacidad de movilidad humana y estrangulando los pasos para el transporte público.
(iv) La expropiación de este espacio se hace en aras del progreso, ya que el incremento del parque automotor es uno de los parámetros que los fabricantes de ideología exhiben como índice de crecimiento de la economía nacional.

Nota completa en la edición impresa de Lilith Nº 11. En quioscos y librerías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada